Perspectivas para el segundo semestre de 2025: ¿qué podemos esperar?
André Themudo | BlackRock
Desarrolla relaciones con gestores de activos españoles, portugueses y andorranos, bancos privados y minoristas, family offices y plataformas de distribución. Esto incluye la distribución de Mutual Funds, Estrategias de Indexación y Soluciones de Inversión para clientes de wealth.
Junio de 2025 por André Themudo
A medida que avanzamos hacia la segunda mitad de 2025, el panorama económico mundial se está transformando a un ritmo aún más rápido. Las fuerzas estructurales que durante tanto tiempo han configurado la economía, desde la fragmentación geopolítica hasta evolución de la economía mundial, chocan ahora con cambios abruptos en la política estadounidense. La introducción de aranceles generalizados, especialmente sobre las importaciones chinas, marca una brusca aceleración de este proceso y podría elevar los aranceles efectivos estadounidenses a sus niveles más altos desde la década de 1930.
A pesar de esta disrupción, las limitaciones macroeconómicas permanecen inquebrantables. Estas "reglas económicas vinculantes" siguen sirviendo de ancla para los mercados, mitigando el impacto de los conflictos políticos y manteniendo una actitud favorable al riesgo. Para los inversores, la desaparición gradual de la frontera entre las dinámicas a corto y a largo plazo plantea preguntas fundamentales: ¿Cómo posicionarse en un mundo donde convergen señales cíclicas y cambios estructurales? ¿Cómo pueden las carteras aprovechar esta transformación, en lugar de simplemente reaccionar ante ella?
Reglas económicas estructurantes
Los recientes cambios en la política comercial de Estados Unidos se enfrentan ahora con limitaciones estructurales de la economía, en particular en lo que respecta a la financiación de la deuda y la resiliencia de las cadenas de suministro. Este análisis se centra en estos fundamentos macroeconómicos, más que en cambios políticos puntuales.
Un ejemplo claro: Las cadenas de producción mundiales no se pueden reconfigurar rápidamente sin provocar perturbaciones significativas. Las medidas comerciales más recientes en Estados Unidos evidencian esta limitación. Según datos del censo de Estados Unidos, China sigue siendo un proveedor clave de minerales críticos, semiconductores, componentes industriales y piezas de automóviles. La imposición de aranceles puede, por tanto, aumentar los costes, dificultar el acceso a materias primas estratégicas e interrumpir las líneas de producción. Estas restricciones ayudan a explicar por qué anticipamos una estabilización de la política estadounidense en un horizonte táctico de seis a doce meses, incluso en un contexto de volatilidad de corto plazo. Por lo tanto, mantenemos una visión constructiva sobre las acciones de los mercados desarrollados.
Cuestiones críticas de inversión
Este contexto desafía los modelos tradicionales de inversión y plantea cuestiones estratégicas para los mercados globales. Una de las más relevantes es: ¿Cuál será el papel futuro de las obligaciones del Tesoro estadounidense en las carteras?
Históricamente utilizadas como cobertura en tiempos de aversión al riesgo, las obligaciones a largo plazo de Estados Unidos han demostrado ser menos eficaces en este papel.
Al mismo tiempo, el dólar se depreció frente a las principales monedas durante la corrección de los activos de riesgo en abril, un comportamiento inusual según los estándares históricos. En nuestra opinión, el estatus del dólar como activo de refugio seguro se está reevaluando. Por otro lado, el oro ha alcanzado máximos históricos, lo que refleja la demanda de alternativas defensivas y, por lo tanto, prevemos que desempeñe un papel más importante como diversificador de riesgos en las carteras.
Otras cuestiones estratégicas también están en el punto de mira: ¿Cómo invertir en un mercado que cambia rápidamente? ¿Cómo aprovechar la transformación estructural en curso? ¿Habrá una preferencia reforzada por los mercados nacionales? ¿Y sigue teniendo sentido asignar capital a horizontes más largos?
La actual concentración del mercado de valores, impulsada en gran medida por la inteligencia artificial, trae oportunidades, pero también riesgos. Consideramos que este escenario requiere una gestión de riesgos más selectiva y deliberada. Creemos que la capacidad de aprovechar los cambios estructurales en fases de transición puede generar retornos incrementales relevantes.
En este contexto, vemos valor en un enfoque más específico, con un enfoque sectorial. La actual transformación mundial está generando una creciente demanda de capital privado, sin embargo, mantener los tipos de interés por encima de los niveles previos a la pandemia podría suponer un desafío adicional para los rendimientos futuros en este segmento.
Consideramos esencial adoptar un enfoque de inversión más selectivo, específico y orientado a las megatendencias estructurales. La capacidad de anticipar y adaptar estrategias a los ciclos de transformación será crucial para generar valor. La segunda mitad de 2025 requerirá agilidad táctica, rigor analítico y una comprensión clara de las fuerzas profundas que están redefiniendo la economía mundial.