Más endeudamiento global: ¿cuáles son las implicaciones?

Mário Pires | Schroders

Head of Portugal
En este cargo, Mário Pires es el responsable de velar por los intereses y las necesidades de los clientes intermediarios e institucionales en Portugal, así como por el crecimiento del negocio en la región.

Mayo de 2026 por Mário Pires

El acceso al crédito puede ser fundamental para realizar proyectos personales y profesionales, así como para impulsar el crecimiento económico. Pero cuando el endeudamiento es excesivo y está mal gestionado, puede convertirse en un factor de riesgo.

Se considera que un endeudamiento es sostenible cuando la actividad que financia genera ingresos suficientes para pagar los intereses y el capital correspondientes. Cuando esto no sucede, la deuda puede convertirse en un obstáculo para el crecimiento y la estabilidad financiera.

Niveles récord de deuda y su relación con el PIB

La deuda global incluye la deuda pública (de los estados), de las empresas y los hogares. En 2025, su valor alcanzó la cifra récord de 348 billones de dólares, 29 billones más que en 2024, según el Institute of International Finance. Aproximadamente dos tercios del aumento provinieron de las economías desarrolladas, y la deuda pública representó otro tercio del aumento (más de 10 billones). 

A pesar de ser elevados, estos valores solo adquieren verdadero significado cuando se comparan con el valor generado por las economías – con el producto interno bruto (PIB). Cuanto mayor sea la deuda en relación con la riqueza producida, mayor será la dificultad para pagarla.

En el caso de la deuda pública global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que su valor superará el 100% del PIB hasta el final de la década. Esto significa que, de media, la deuda acumulada por los Estados superará el valor de la riqueza anual generada por sus economías. Y esto ya está sucede en varias de las principales economías, incluidas algunas que son referentes para los mercados financieros internacionales.

En Estados Unidos, por ejemplo, el valor de la deuda pública superó al PIB en 2013, cuando ambos rondaban los 16,7 billones de dólares y, en 2025, esta deuda (más de 37,6 billones de dólares) representaba el 124% del valor del PIB. Japón, Canadá, Reino Unido, Francia e Italia son otros países donde se había superado el 100% del PIB debido a la deuda en 2024.

¿Qué significa un mayor endeudamiento global?

Estos mayores niveles de deuda global aumentan el riesgo de inestabilidad financiera, y las consecuencias se sienten en todos los niveles:

  • Estados: más deuda significa mayor gasto por intereses, menos recursos disponibles para la inversión pública y menos margen de maniobra en situaciones críticas o imprevistas. Cuando la deuda comienza a considerarse insostenible, las calificaciones soberanas se deterioran, lo que aumenta los diferenciales (spreads) y eleva los costes de financiación.
  • Bancos centrales: aunque las consecuencias pueden diferir dependiendo de la realidad de cada economía y la fase del ciclo económico, los altos niveles de deuda tienden a limitar el margen de maniobra de los bancos centrales, que deben equilibrar el control de la inflación con el impacto de los tipos de interés en el coste de la deuda pública: unos tipos de interés más altos ayudan a contener la inflación, pero aumentan el coste de la deuda.
  • Para empresas: cuanto mayor sea el endeudamiento global y de las empresas, más exigentes serán las entidades financieras a la hora de conceder crédito, y más elevados los tipos de interés y las primas que exijan los inversores, o que hace que la financiación sea más cara y difícil de obtener. Con los balances presionados se reduce la capacidad para invertir, por ejemplo, en innovación y talento.
  • Para las familias: en un contexto de endeudamiento sistémico, las familias también encontrarán condiciones de crédito más estrictas, spreads más altos y mayor exigencia de garantías. Las cuotas mensuales más altas, incluso en los créditos hipotecarios, reducen la capacidad de consumo, de ahorro y el margen para hacer frente a imprevistos.
  • Para los inversores: con la creciente volatilidad en los mercados de obligaciones y las trayectorias divergentes de endeudamiento, inflación, política monetaria y crecimiento económico en las diferentes regiones, resulta más importante analizar y gestionar activamente el riesgo asociado a cada emisor, sector y región, y seleccionar aquellos que representen oportunidades —incluidas las obligaciones que estén siendo excesivamente penalizadas por el mercado.

El aumento del endeudamiento mundial influye en los tipos de interés, en las condiciones de crédito y en el coste de la financiación. Una gestión prudente de la deuda, así como de los riesgos y las oportunidades asociados a ella, es fundamental para garantizar la estabilidad en el futuro.